Elegido entre más de 400 aspirantes, el chihuahuense Santiago Cavazos participó en talleres sobre materiales y nanotecnología en el Instituto Tecnológico de Massachusetts
Por Mariana Aguilar | Campus Chihuahua - 30/12/2025 Fotos Mariana Aguilar Requena, Cortesía
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Santiago Cavazos, del campus Chihuahua, fue uno de los 5 estudiantes Tec seleccionados a nivel nacional para asistir al MIT Nanolab Workshop Fall 2025, en Cambridge, Massachusetts.

Alumno de primer semestre de Ingeniería en Tecnologías Computacionales, Santiago fue elegido entre más de 400 aspirantes para participar en diversos talleres sobre materiales y nanotecnología en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Durante 5 días trabajó en la creación de celdas solares, dispositivos de microfluidos y cantilevers utilizando tecnología que el propio Santiago considera como "de vanguardia".

"Por ejemplo", recuerda, "el MIT tiene microscopios electrónicos que los estudiantes pueden usar por 75 dólares. ¡Eso es impresionante!"

También pudo conocer "laboratorios emblemáticos, incluyendo el Tecnológico de Monterrey Prototyping Suite dentro del MIT", inaugurado en 2018 para ensamblar microchips y nanochips.

 

Santiago Cavazos del Tec Chihuahua junto a sus compañeros del Tecnológico de Monterrey en el campus del Instituto Tecnológico de Massachusset.
Santiago Cavazos (izq.) junto a 3 de sus compañeros del Tec en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Foto: Cortesía de Santiago Cavazos.

 

Manos a la obra: creando celdas solares y dispositivos en el MIT

Santiago cuenta que él y los otros 4 estudiantes del Tec que asistieron al Nanolab Workshop fabricaron celdas solares y probaron cuánta energía absorben.

También explica que los microfluidos son "como caminos por donde fluyen líquidos a escala microscópica que se usan en la industria y en investigación científica" para análisis en biotecnología y pruebas rápidas de sangre o ADN

Los cantilevers, por su parte, "son estructuras flexibles a escala nano que se usan en celulares, impresoras y otros dispositivos electrónicos".

 

Laboratorio del Massachusetts Institute of Technology.
Uno de los laboratorio del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Foto: Cortesía de Santiago Cavazos.

 

Cuando la pasión por aprender une

Para Santiago, el trabajo interdisciplinario fue muy importante. Colaborar con estudiantes de diferentes carreras, semestres y campus le permitió experimentar la forma en que distintas perspectivas enriquecen un mismo proyecto.

Revive con especial cariño las conversaciones espontáneas que tuvo con sus compañeros. Desde discusiones sobre física y matemáticas hasta reflexiones sobre el futuro de la inteligencia artificial:

"Íbamos saliendo de un taller y empezamos a platicar de cómo lo que estábamos haciendo ahí podía servir tanto para medicina como para cosas del espacio. Fue de esas conversaciones que no planeas, pero que te abren muchísimo la mente", compartió.

Estas interacciones le demostraron, afirma, que la pasión por aprender conecta a las personas sin importar su origen.

 

"Hay pláticas que no planeas pero que te abren muchísimo la mente".

 

Tras los pasos de la ciencia bajo la Gran Cúpula

Además del crecimiento académico, Santiago vivió aprendizajes personales que, sostiene, lo marcaron, como adaptarse a una nueva ciudad, moverse solo por el metro de Boston o ubicar su hospedaje en un barrio desconocido. 

Durante las noches, aprovechaba para explorar los alrededores del MIT y caminar por la ciudad de Cambridge. De sus paseos por el campus le sorprendió la cantidad de estudiantes que seguían trabajando en proyectos incluso después del horario de clases

Esa dedicación, reconoce, lo inspiró a adoptar una mentalidad más enfocada en el esfuerzo y la constancia.

Asimismo, dice que caminar por espacios históricos lo hizo sentirse parte de algo más grande, como si por un instante estuviera siguiendo los pasos de los científicos y creadores que tanto admira.

Uno de sus momentos favoritos fue recorrer los pasillos históricos del MIT y estar bajo la Gran Cúpula (Great Dome), construida en 1916 y que se eleva sobre el salón de lectura de la Biblioteca Barker.

 

Santiago Cavazos estudiante de Ingeniería en Tecnología Computacionales del Tec Chihuahua visita el MIT.
Santiago Cavazos en el MIT. Foto: Cortesía de Santiago Cavazos.

 

Determinación y curiosidad para el camino que sigue

Santiago destaca que esta oportunidad lo motiva a seguir impulsando la curiosidad como motor del aprendizaje. Para él, "el MIT no solo fue una meta alcanzada, sino también un recordatorio de lo lejos que se puede llegar con disciplina y ganas de aprender"

Por eso, al volver a Chihuahua, anima a sus compañeros a postularse a convocatorias similares. Asegura que muchas oportunidades pasan de largo simplemente por no preguntar o no atreverse a aplicar. 

 

"El MIT no solo fue una meta alcanzada, sino también un recordatorio de lo lejos que se puede llegar con disciplina y ganas de aprender".

 

Finalmente, Santiago considera que regresó con una mentalidad renovada y con mayor claridad sobre los proyectos que quiere perseguir, por lo que planea involucrarse en investigación dentro del Tec y seguir buscando programas que lo reten académicamente:

"Quiero empezar a meterme en proyectos de investigación y no quedarme sólo con lo que vemos en clase. El MIT fue apenas el inicio de un camino que quiero recorrer con determinación y curiosidad".

 

 

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