Con la mirada puesta en el borde del muro que separa a México del llamado sueño americano, se inauguró en el Tec campus Ciudad de México, la exposición itinerante Migrantes. Una historia de dos corazones.
La muestra proveniente del Museo de las Américas de Denver está curada por Rocío Guerrero Mondoño, especializada en arte contemporáneo latinoamericano y cuenta con la co-curaduría de Lizette Zaldívar, directora de Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey.
Migrantes. Una historia de dos corazones cuenta con obras y archivo fotográfico de 12 artistas modernos y contemporáneos, incluyendo piezas pertenecientes al Patrimonio Cultural.

Zaldívar destaca que, desde Patrimonio Cultural, uno de los objetivos es vincular los acervos del Tec con otras instituciones culturales con el fin de generar nuevos diálogos.
“Lo que nos proponemos es que nuestras colecciones culturales, obras de arte, documentales, archivos históricos, fotografías, libros antiguos, dialoguen, se revitalicen con una lectura más contemporánea”, explica.
La exposición tiene como artista clave a Mónica Lozano y cuenta con obras de reconocidas artistas como Graciela Iturbide, Carla Rippey y Yolanda Andrade.
La curadora añade que, a diferencia de la colección original de Denver que estuvo conformada en su mayoría por artistas contemporáneos, en la instalación de campus Ciudad de México, la inclusión de material documental y obras de distintas épocas permite reconocer la vigencia del fenómeno migratorio.
“En la colección de Denver casi todos eran artistas contemporáneos y aquí no, eso permitió darnos cuenta de que este tema es vigente”, señaló Rocío Guerrero.
“No se van porque quieren, la condición para sobrevivir es moverse” .- Rocío Guerrero.
La migración en el arte mexicano
Las curadoras coinciden en que la migración es una constante histórica en la humanidad y un eje que define el devenir de millones de personas, se ha convertido en un tema central del arte activista.
Las obras de la exposición acompañan al migrante a lo largo de su trayecto, abordando experiencias como el cruce del desierto, la pérdida del hogar y el desplazamiento forzado.
“No se van porque quieren, la condición para sobrevivir es moverse. En el momento que cruzas el desierto de forma ilegal, hay que moverse, hacerle caso a lo que dicen los polleros.
“Vives el duelo de dejar tu país, tus amigos, tu familia y aparece la nostalgia y la emoción de iniciar algo nuevo, de la nada. Eres un outsider, no eres bienvenido, eres un ilegal”, reflexionó Rocío Guerrero.
Migrantes. Una historia de dos corazones estará disponible para toda la comunidad del Tec de Monterrey hasta marzo del 2026.
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