A través del taller de arquitectura participativa estudiantes del Tec Guadalajara aplicaron un metodología de co-diseño para crear maquetas volumétricas y así proponer las características de una escuela para la casa hogar Amor en Acción.
Participaron 23 estudiantes de 4to. semestre de Arquitectura, del bloque de equipamiento comunitario, junto a los socios formadores (organizaciones que presentan desafíos reales para ser resueltos de manera intensiva): Escuela Normal de Jalisco y la casa hogar Amor en Acción, de Chapala, Jalisco.
Fueron divididos en 7 equipos y cada uno integró a 4 niños de la casa hogar y 3 o 4 estudiantes de la licenciatura de educación primaria de la Escuela Normal de Jalisco.
Ignacio Osuna, profesor de arquitectura del Tec Guadalajara, explicó que el taller de diseño participativo integra impacto social, colaboración académica y generación de conocimiento aplicado.
El proyecto, dijo, involucró a la comunidad estudiantil de la carrera en la creación de soluciones pertinentes, fomenta la reputación académica mediante la vinculación interinstitucional y aporta información valiosa sobre metodologías participativas replicables.
Relevancia del diseño participativo
El profesor Osuna afirmó que el desafió permitió mostrar la relevancia del diseño participativo como herramienta para el desarrollo social, al promover soluciones inclusivas, sostenibles y centradas en las necesidades reales de la infancia y su entorno.
“Invitamos al orfanato y a la Escuela Normal de Jalisco, a representantes del Infejal (Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Jalisco) y a otra casa hogar llamada Mama Cleos para trabajar en equipos multidisciplinares y diseñar las propuestas de la escuela a través de kits para hacer maquetas, volumetrías y explorar el programa arquitectónico”, detalló.
Así, escuchan los requerimientos, y con ellos, inician el proceso de diseñar la escuela. “Al ser los usuarios finales, participan en el diseño; no nada más aportan necesidades”, comentó.
El objetivo es que, de estos 7 proyectos, la casa hogar probablemente elegirá uno o una mezcla de elementos de varios. Y la idea es construir lo elegido, llevarlo a cabo.
Osuna recordó que en 2025 trabajaron con ese mismo socio formador al diseñar un centro de capacitación y oficinas. Escogieron uno de los proyectos y ahora está en proceso de construcción.
“El principal aprendizaje es el trabajo en equipo y el compromiso social que deben tener los arquitectos al trabajar en comunidad".
Trabajar en comunidad
El académico precisó que la casa hogar ya tiene el terreno donde planea hacer esta escuela. Quienes están involucrados en el proyecto colaborarían hasta un año para darle seguimiento.
El entregable de los equipos fueron maquetas volumétricas, donde definen cuáles espacios son los que deben incluirse y dónde se acomodan en el terreno que tiene ya la asociación para esto.
“El principal aprendizaje es el trabajo en equipo y el compromiso social que deben tener los arquitectos al trabajar en comunidad y de forma multidisciplinar con diferentes carreras, incluso con personas de diferentes edades”, afirmó Ignacio Osuna.
Abundó que “les enseña cómo coordinar y colaborar por un beneficio común; trabajar en un proyecto real, aparte les compromete y motiva para ofrecer algo que de verdad esté a la altura y se pueda llevar a cabo”.
Diseño para la transición
Al equipo de profesores a cargo del reto, indicó, “nos genera mucha ilusión y motivación pensar que lo que hacemos en el Tec puede beneficiar comunidades y grupos vulnerables en la vida real”.
Finalmente, el académico resaltó que los conocimientos de arquitectura que aplican quienes participan en el taller es diseño para la transición, transition design, así como temas de sistemas constructivos y de instalaciones para diseñar algo que sea viable.
Profesores coordinadores del reto:
- Ignacio Osuna
- María del Mar Varela Ferrer y
- Damaso Alejandro Orozco.
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