Tras perder meses de trabajo, la alumna del Tec en Ciudad de México reconstruyó su corto y logró llegar al Clermont-Ferrand, el festival de cortos más grande de Europa
Por David Emanuel García | campus Ciudad de México - 16/04/2026 Fotos Cortesía Guevara Maguregui, UNESCO, Pexels
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El disco duro comenzó a hacer un  ruido extraño, aunque Sheyla deseaba con todas sus fuerzas que no estuviera ocurriendo lo que pensaba, al ver la pantalla de ‘error’ la realidad se hizo evidente. Meses de trabajo habían desaparecido en segundos

Lo que quedaba era apenas el 20 por ciento de un proyecto al que todo su equipo le había puesto el corazón.  

Bajo la presión de la entrega, pasaron días sin dormir trabajando hasta el último minuto en el campus. Sin saberlo, la directora estaba reconstruyendo la pieza exacta que la llevaría hasta Francia.

Hoy, Sheyla Guevara Maguregui, alumna de Comunicación del Tec y su corto documental La indígenta acaban de recorrer festivales en 3 estados del país, destacando con una mención honorífica en el Festival Internacional de Cortometrajes del Tec y que le dio un pase a asistir al programa de jóvenes cineastas del Clermont Ferrand International Short Film Festival.

 

Sheyla Guevara Maguregui, alumna de Comunicación del Tec de Monterrey, en el festival de cortometrajes Clermont-Ferrand en Francia.
Sheyla asistió al festival más prestigioso de cortometrajes en Europa, representando al talento emergente del Tec de Monterrey. Foto: cortesía

 

La historia detrás de La indigenta

Sheyla lleva haciendo películas desde que tiene memoria

En Cuernavaca, donde nació y creció, realizaba minitrailers con sus vecinos en iMovie. Después vino un canal de YouTube donde documentaba sus viajes, y con él descubrió su amor por la edición

El bullying la hizo alejarse de las pantallas por un tiempo, pero no pudo apagar lo que ya había encendido: el deseo de, algún día, dirigir.

 

Cartel oficial del cortometraje documental "La indigenta", dirigido por Sheyla Guevara, que retrata la tradición del pulque en Xochimilco.
El póster de "La indigenta" refleja la esencia y ancestralidad de Xochimilco, elementos que cautivaron a la audiencia en el festival francés. Foto: cortesía.

 

Antes de ser un cortometraje ganador de mención honorífica, La indigenta comenzó siendo una pregunta: “¿quién está detrás del pulque?”. 

La respuesta tiene nombre: Denisse Samara, una mujer que vive en Xochimilco que vende en bicicleta el pulque que su familia elabora desde hace varias generaciones.

La motivación de Sheyla para contar esta historia no es casualidad, desde siempre ha encontrado en la gastronomía mexicana,  una puerta de entrada a su historiasus raíces

 

"Lo que realmente importa es tu visión. Cómo voy a contar mi cine y qué me diferencia de los demás".

 

Ya antes había publicado un reportaje de comida callejera en Milenio, pero con La indigenta quería ir más profundo, con una meta clara: desmitificar los estereotipos que existen alrededor del pulque, visibilizar a la comunidad y la ancestralidad que hay detrás de la bebida

"Siento que el personaje es lo que hace la historia de este documental. Lo hicimos con mucho amor, con mucha pasión y mucho respeto", comparte la alumna de campus Ciudad de México.

El equipo que la acompañó fue igual de diverso que el tema: Dafnne Trejo en edición y producción, Majo Rapp como directora de fotografía, Ana Espinosa en producción y asistente de cámara, y David Berlín, estudiante de intercambio de Estocolmo; en asistente de producción y subtítulos.

 

Sheyla Guevara Maguregui con otros cineastas emergentes.
Sheyla Guevara junto con jóvenes cineastas en el programa Road to Clermont del festival francés. Foto: cortesía.

 

El camino que sin saberlo, la llevaría a Francia

Cuando el corto fue seleccionado a nivel local, Sheyla y su equipo no se lo esperaban. De local pasaron a regional en Ciudad de México, de regional a nacionales en Querétaro, y en cada etapa la sorpresa era la misma.

En Querétaro, La indígenta obtuvo mención honorífica en Equidad de Género y para Sheyla, ese reconocimiento fue la confirmación de que Denise era exactamente el personaje correcto: 

"Logré transmitir lo que quería desde un inicio", expresa.

Lo que vino después, sin embargo, nadie lo anticipaba.

 

 

La invitación a Claremont-Ferrand

Sheyla estaba de vacaciones cuando llegó el correo, al abrir su cuenta vio un mensaje de Clermont-Ferrand, sede del festival de cortometrajes más importante de Europa, con una invitación para participar en Road to Clermont, un programa que reúne a cineastas emergentes de todo el mundo durante el festival.

"Grité", recuerda. "No me lo creía. Tanto que no le dije a nadie en 3 días".

Cuando por fin lo asimiló, movilizó todo. El festival no cubría vuelo ni hospedaje, pero Sheyla con el apoyo de su familia y contra todo pronóstico, pudo hacer los preparativos para ir y lo que no esperaba era que su mamá y su abuelita, —sus pilares más grandes— decidieron viajar a Francia para acompañarla. 

Así fue como Sheyla pudo vivir esta experiencia con la mejor compañía y junto a cineastas de África, Italia, Francia y decenas de países más. Cada uno, embajador del cine emergente de su región.

 

"Me hizo darme cuenta de que lo que realmente importa es tu visión, no quién es el mejor director".

 

Lo que el festival le enseñó

Sheyla cuenta que Clermont-Ferrand no era lo que esperaba. Era más.

Las salas se llenaban con más de mil personas para ver cortometrajes, hacían fila y se quedaban afuera porque ya no cabían. Para alguien que viene de un lugar donde los cortos rara vez llenan una sala, ver ese nivel de apoyo al cine emergente fue una sacudida.

Pero el aprendizaje más profundo no vino de las pantallas, sino de las conversaciones con realizadores y productores de todo el mundo. 

Sheyla encontró ahí un contraste difícil de ignorar: mientras que en su realidad actual percibe una cultura de competencia y jerarquías entre cineastas, en Claremont-Ferrand convivió con directores y productores de todo tipo que compartían sin rivalidad.

"Me hizo sentir lo minúscula que soy y darme cuenta de que lo que realmente importa es tu visión, no quién es el mejor director, sino cuál es mi identidad", comparte.

 

Grupo de jóvenes cineastas de diversos países junto a Sheyla Guevara en el programa Road to Clermont del festival francés.
La estudiante mexicana convivió con directores de África, Italia y Francia, intercambiando visiones sobre la identidad en el cine contemporáneo. Foto: cortesía.

 

Respeta tu autenticidad

Sheyla llegó a Clermont-Ferrand como directora, pero no llegó sola en el camino. Agradece a su equipo que sostuvo la producción. A sus profesores quienes prestaron equipo, orientaron y abrieron puertas para el proyecto, a toda la comunidad pulquera que hizo esto posible: "gracias Denisse por permitirnos contar una pequeña parte de tu historia".

Y principalmente a su mamá y a su abuelita, que estuvieron en primera fila en cada festival y viajaron hasta Francia para no perderse el momento más grande.

"Lo que realmente importa es tu visión. Cómo yo, Sheyla, voy a contar mi cine y qué me diferencia de los demás", afirma.

Esa identidad la encontró ella. Pero el camino lo construyó con otros.

“Para quien tenga un proyecto creativo esperando: hazlo aunque no estés seguro. Y cuando encuentres personas que vibran contigo, cuídalas. Reconoce su trabajo. No las sueltes. Y sobre todo, no te compares. Inspírate de los demás, pero respeta lo que solo tú puedes contar”, finaliza.

 

 

 

 

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