El proyecto social CultivArte, fundado y dirigido por el estudiante del Tec en Querétaro Ricardo Barajas, obtuvo el primer lugar en el diplomado de “Gestoría Cultural”, creado por FEMSA, la organización Irrazonables y el Tecnológico de Monterrey, en su primera edición.
Junto a otras 15 iniciativas a nivel nacional, participó en un proceso de formación enfocado en desarrollar proyectos que utilizan el arte y la cultura como herramientas para atender problemáticas sociales en sus comunidades.
“Al ser una asociación civil enfocada en el desarrollo de programas educativos para el florecimiento humano a través del arte y la cultura, nuestro proyecto encajó con el perfil que buscaba el diplomado”, comentó Ricardo.
Al final del programa, CultivArte no solo presentó su iniciativa ante un jurado integrado por especialistas en cultura, emprendimiento y desarrollo social, sino que también fortaleció su estructura y herramientas para profesionalizar su impacto.
“Oportunidades como estas abren la puerta para dar el siguiente gran salto: expandirnos a nivel nacional y consolidarnos como organización con procesos más profesionales”, agregó Ricardo.

Formación que trasciende
El diplomado en gestoría cultural se desarrolló en dos etapas, durante la primera fase, los directores de cada iniciativa recibieron capacitación en el campus Ciudad de México, donde trabajaron con la metodología FARO.
Este enfoque utiliza el arte como medio para identificar problemáticas en comunidades, generar empatía y facilitar la expresión emocional.
La segunda etapa consistió en un reto práctico, donde los equipos desarrollaron un plan para maximizar el impacto social de sus proyectos.
“Nos capacitaron para fortalecer nuestra estructura organizacional, escalar nuestros programas y medir mejor nuestro alcance, con el objetivo de que nuestras iniciativas trasciendan”, aseguró el estudiante.

Arte con impacto
CultivArte suma tres años diseñando programas educativos enfocados en el desarrollo de habilidades socioemocionales a través del arte y la cultura.
Dirigido principalmente a niñas, niños y adolescentes, utiliza herramientas como la narración, la expresión artística y dinámicas lúdicas para fortalecer habilidades emocionales y formar agentes de cambio en sus comunidades.
“Empoderamos a las niñas y niños para que construyan una mejor versión de sí mismos y de su entorno”.- Ricardo Barajas.
Su modelo se basa en 60 sesiones a lo largo del ciclo escolar, con contenidos adaptados a distintas edades.
“Ahí está el valor del programa: traducimos conceptos complejos en experiencias accesibles para públicos jóvenes”, compartió.

El siguiente paso
Este reconocimiento acerca a CultivArte a su meta de escalar su impacto a nivel nacional.
Actualmente, la organización cuenta con más de 70 participantes y presencia en la región del Bajío, con la visión de expandirse a todo México y, a futuro, llegar a otros países hispanohablantes.
Como parte de este crecimiento, el proyecto se integró como opción de servicio social en el Tecnológico de Monterrey, permitiendo que estudiantes de distintas carreras se sumen a la iniciativa.
“Siempre hay un lugar para quienes quieran aportar y transformar la vida de niñas y niños”, concluyó Ricardo.
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