En busca de comprobar cómo impacta el estrés en la forma en que se alimentan los jóvenes, Karla Rojas Saavedra, directora de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud en el Tec campus Querétaro, realizó la investigación Hábitos alimenticios y su relación con el estrés académico.
En el trabajo, en el que también participaron docentes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), se analizaron a 670 estudiantes universitarios de primer año y su alimentación en relación con su estado emocional y alteraciones en indicadores metabólicos y antropométricos.
“Los estudiantes que entran a profesional viven un cambio en su vida de mucho estrés y también tienen alrededor comida que no siempre es lo más saludable. Todo esto tiene que ver con conductas como comer emocionalmente”, explicó la investigadora
El proyecto titulado “Prevalencia de la alimentación emocional y su relación con indicadores antropométricos y bioquímicos en estudiantes universitarios” surgió de una tesis para evolucionar en un estudio multidisciplinario enfocado en la salud física y emocional de estudiantes universitarios.
Relación entre emociones y alimentación
El proyecto es una tesis de maestría en Nutrición Clínica Integral de la UAQ para evolucionar como un estudio multidisciplinario enfocado en la salud física y emocional de estudiantes universitarios.
Junto a las investigadoras Miriam Hernández-Meza, Karina de la Torre-Carbot, Cristina Elizabeth Fuente-González, Adriana Aguilar-Galarza y Jorge Luis Chávez-Servín, el equipo analizó indicadores antropométricos y bioquímicos, como índice de masa corporal, porcentaje de grasa, circunferencia de cintura y perfil de lípidos.
Durante el estudio, evaluaron indicadores antropométricos y bioquímicos, como índice de masa corporal, porcentaje de grasa, circunferencia de cintura y perfil de lípidos.
Además, el estudio identificó alteraciones físicas y metabólicas relacionadas con estos hábitos, incluyendo mayores niveles de triglicéridos y menores niveles de colesterol HDL.
Como resultado, los estudiantes pueden llegar a mostrar cambios notorios en su físico, además de niveles más altos de triglicéridos y menores niveles de colesterol HDL dependiendo de sus conductas alimenticias.
“Observamos un aumento de grasa corporal en ambos sexos, aunque encontramos específicamente alteraciones metabólicas en las mujeres”, explicó la investigadora.
Hallazgos de la investigación
Uno de los retos principales del proyecto, consistió en lograr que los estudiantes reconocieran estos factores de riesgos asociados a sus hábitos alimenticios y emociones.
“Muchas veces minimizamos el impacto que tiene el estrés en la salud. Con estos resultados podemos acercarlos a la población para que identifiquen cambios que podrían necesitar”, comentó.
Durante la investigación se planteó la necesidad de fortalecer estrategias entre las instituciones para el manejo de emociones y estrés.
“La vida universitaria transforma hábitos, emociones y también la forma en que las y los estudiantes se relacionan con la comida”
Remarcando la necesidad de que escuelas busquen ir más allá de las estrategias académicas, sino que también se enfoquen en la mejora de la salud mental de sus estudiantes.
Proyectos como este no solo buscan generar conocimiento e impulsar la investigación, sino también crear un impacto positivo en estudiantes, instituciones y comunidades académicas.
distritoQro pilar de la investigación
Como parte de su agenda el distrito de innovación de Querétaro, distritoQRO, busca fomentar la colaboración entre distintas instituciones académicas.
En esta ocasión, fue la vinculación entre el Tec de Monterrey y la UAQ integrantes del Consorcio de Investigación de distritoQRO, la que permitió abrir oportunidades de trabajo conjunto en temas de salud y ciencia.
“Como institución sabemos la importancia de vincularnos con instituciones de primera calidad como son la Universidad Autónoma de Querétaro para la creación de investigaciones y proyectos como este” comentó Karla.
La publicación de este primer artículo representa un paso importante para la producción científica de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec campus Qro.
Abriendo paso a futuros proyectos con diversas colaboraciones como con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Juriquilla y la investigación relacionada con enfermedades neurodegenerativas.
“Estamos muy contentos porque este es el primer artículo en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud en Querétaro que se publica y nuestro objetivo es que de aquí en adelante tengamos muchas más publicaciones”, aseguró la profesora.
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